La obesidad no se mide solo en kilos, sino también en salud y función muscular

Perder peso no siempre significa mejorar la salud en la misma proporción. La evolución de la masa muscular, la fuerza y la composición corporal ofrece información que el índice de masa corporal (IMC) no recoge. Esta visión de la obesidad como enfermedad crónica y compleja fue uno de los asuntos tratados en el XI Encuentro de la Sociedad Navarra de Médicos Generales y de Familia (SEMG Navarra), celebrado el 15 de octubre en el Colegio Oficial de Médicos de Navarra, en Pamplona.

La jornada reunió a profesionales de atención primaria para actualizar sus conocimientos sobre diferentes problemas de salud y profundizar en una atención más individualizada. En el caso de la obesidad, las sesiones estuvieron orientadas a mejorar su detección precoz y a valorar los resultados terapéuticos más allá de los cambios en el peso corporal.

La Dra. Rachel Parlá Gil, especialista en medicina familiar y comunitaria y miembro del Grupo de Trabajo Cardiovascular de la SEMG, examinó los beneficios del tratamiento de la obesidad desde una perspectiva que incorpora la salud global del paciente.

Durante su intervención, planteó la necesidad de superar una visión de la enfermedad asociada exclusivamente a los hábitos alimentarios o a la voluntad individual. “No se trata de abordar la obesidad sobre si tenemos o no la fuerza de voluntad para comer mejor, sino de comprender cómo funciona nuestra biología y poder abordarla de manera individualizada en cada paciente y acompañarle en el proceso”, manifestó.

Su exposición giró alrededor de un cambio en la práctica clínica. El objetivo terapéutico no debe limitarse a reducir kilos, sino que ha de contemplar los beneficios para la salud y las características particulares de cada persona. La identificación precoz de la enfermedad y el seguimiento continuado adquieren así especial relevancia en las consultas de atención primaria.

Ecografía, bioimpedancia y dinamometría para ir más allá del IMC

La aplicación práctica de este enfoque protagonizó el taller morfofuncional impartido por el Dr. Miguel Tiberio Berrade, especialista en medicina familiar y comunitaria. La sesión examinó la utilidad de diferentes instrumentos para completar la valoración de los pacientes con obesidad.

Entre ellos figuraron la cinta métrica, la ecografía clínica, la bioimpedancia (BIA) y la dinamometría, herramientas que aportan información complementaria a la obtenida mediante el peso y la talla.

Mientras que el IMC establece una relación entre ambas variables, la evaluación morfofuncional amplía el conocimiento sobre la composición corporal y la función muscular. Estos parámetros resultan especialmente útiles durante el seguimiento de los tratamientos, cuando interesa comprobar no solo cuánto peso pierde el paciente, sino cómo evoluciona su masa muscular y si conserva la fuerza.

El taller mostró las posibilidades de incorporar estas técnicas a la consulta de atención primaria para disponer de una valoración más completa y orientar las decisiones clínicas según las necesidades individuales.

Esta perspectiva refuerza el papel del médico de familia en el seguimiento de las personas con obesidad. La proximidad al paciente, la identificación de factores de riesgo y la continuidad asistencial son elementos necesarios para evaluar la respuesta al tratamiento y ajustar las intervenciones a lo largo del tiempo.

Actualización clínica y compromiso solidario

El programa científico del XI Encuentro SEMG Navarra incluyó otras cuestiones habituales en las consultas de medicina familiar. Los profesionales revisaron las novedades de las guías de riesgo cardiovascular y la adherencia terapéutica, así como los nuevos enfoques en asma y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La vacunación, la prevención y el tratamiento de la desnutrición en personas mayores y el manejo del dolor neuropático completaron los contenidos de una jornada orientada a trasladar la actualización científica a la práctica asistencial.

La reunión tuvo igualmente una vertiente solidaria. SEMG Navarra realizó una aportación a la Fundación SEMG Solidaria para respaldar sus proyectos de cooperación y ayuda en países desfavorecidos.

El Dr. Manuel Mozota, presidente de la Fundación SEMG Solidaria, valoró la implicación de las sociedades autonómicas en el sostenimiento de estas iniciativas y su contribución a la actividad solidaria de la organización.

La jornada dejó una idea especialmente relevante para el manejo de la obesidad en atención primaria. La báscula sigue siendo una herramienta útil, pero conocer la evolución de la composición corporal y de la función muscular ofrece una visión más completa de los resultados del tratamiento y de la salud del paciente.

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