La farmacia reclama un mayor protagonismo en las estrategias de salud pública desde el asesoramiento nutricional

La farmacia comunitaria tiene mucho que aportar a la educación nutricional y a la prevención de enfermedades relacionadas con la alimentación. Así quedó patente durante la inauguración de la segunda edición de NutriCOFM, celebrada bajo el lema Naturaleza que alimenta la salud, en la que se destacó la importancia de integrar el consejo farmacéutico en las estrategias de salud pública y mantener una actualización científica continua.

La directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Elena Andradas, inauguró el congreso acompañada por Manuel Martínez del Peral, presidente del COFM; María de Quintana, vocal de Alimentación y Nutrición y coordinadora de NutriCOFM, y Carlos Muñoz, vocal de Plantas Medicinales del Colegio.

Andradas puso en valor la posición de la farmacia comunitaria para contribuir a mejorar los hábitos alimentarios de los ciudadanos. «La oficina de farmacia constituye un espacio privilegiado para el desarrollo de actividades de educación alimentaria y nutricional«, afirmó. Su distribución territorial, accesibilidad y relación cotidiana con la población hacen de estos establecimientos un recurso especialmente útil para la promoción de la salud y la prevención.

La directora general insistió en la importancia de trabajar de manera coordinada con la Administración sanitaria. Según expuso, la colaboración con la Dirección General de Salud Pública puede integrar las actividades de consejo alimentario y educación nutricional en las estrategias poblacionales, con mensajes coherentes y un mayor alcance entre los ciudadanos.

Una visión compartida por Martínez del Peral, que recordó la experiencia del COFM en proyectos desarrollados junto a la Administración. «La red de farmacias, como infraestructura asistencial, tiene un potencial diferencial que debe aprovecharse en las estrategias de salud pública«, aseguró.

El presidente del Colegio mencionó iniciativas como Prevecolon, vinculada al cribado del cáncer colorrectal, y las actuaciones de promoción de la inmunización antigripal en colectivos de riesgo. Son ejemplos de cómo la colaboración institucional puede extenderse a diferentes ámbitos de prevención y educación sanitaria.

Martínez del Peral relacionó esta capacidad asistencial con la necesidad de reforzar la formación profesional. NutriCOFM responde precisamente a ese objetivo de preparar a los farmacéuticos ante nuevas necesidades de salud. «La profesión tiene voluntad de seguir aprendiendo. Los farmacéuticos quieren actualizarse, ampliar sus capacidades y ofrecer respuestas cada vez más completas a sus pacientes«, manifestó.

Más conocimiento para asesorar con rigor

La importancia de esa actualización centró buena parte de la intervención de María de Quintana. La coordinadora de NutriCOFM señaló que la alimentación influye directamente en la salud metabólica y en la aparición de enfermedades crónicas, mientras que las nuevas opciones terapéuticas exigen un conocimiento cada vez más especializado.

«Queremos que los farmacéuticos dispongan de más criterio, más herramientas y más recursos para acompañar a las personas en todo lo relacionado con la alimentación, la prevención, el bienestar y la salud metabólica«, expresó.

De Quintana vinculó la formación con la calidad del asesoramiento profesional, especialmente en un momento de cambios en el tratamiento de enfermedades como la obesidad. El objetivo es que el farmacéutico pueda ofrecer recomendaciones fundamentadas en la evidencia científica, adaptadas a las necesidades de cada paciente.

Por su parte, Carlos Muñoz presentó una de las principales novedades de esta segunda edición, la incorporación de la fitoterapia y las plantas medicinales a los contenidos científicos del congreso. Su presencia responde a la utilización de estos ingredientes en numerosos complementos alimenticios destinados al bienestar y al cuidado de la salud.

«En esta edición hemos dado un paso más: hemos ampliado contenidos, con la incorporación del campo de las plantas medicinales; hemos añadido nuevas experiencias y hemos reforzado el encuentro entre conocimiento científico, práctica profesional e innovación«, señaló.

El congreso contó con la colaboración de una treintena de empresas y reunió a farmacéuticos, médicos y otros profesionales sanitarios en torno a las novedades en nutrición y sus aplicaciones en la práctica asistencial.

La obesidad exige un seguimiento continuado

Uno de los problemas sanitarios que justifican la necesidad de reforzar el asesoramiento nutricional es la elevada prevalencia del exceso de peso. Según los datos expuestos durante NutriCOFM, más del 55 % de la población adulta española presenta exceso de peso y el 18 % tiene obesidad.

Martínez del Peral advirtió de que la obesidad no puede reducirse a una cuestión de kilos. «No hablamos solo de una cifra en la báscula, sino de una enfermedad crónica y compleja que aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, dislipemias, hipertensión y enfermedades cardiovasculares«, recordó, antes de reclamar prevención, atención integral y seguimiento continuado.

Las nuevas terapias basadas en GLP-1 protagonizaron una de las sesiones científicas, impartida por Inés Jiménez Varas y Patricia Espinosa de los Monteros, médicas especialistas en endocrinología y nutrición del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Ambas examinaron la fisiopatología de la obesidad y del síndrome metabólico, las recomendaciones de las guías clínicas y las opciones terapéuticas disponibles en España. En esta nueva etapa del tratamiento metabólico, atribuyeron a la farmacia comunitaria una función relevante en la educación del paciente, la seguridad de los tratamientos, la adherencia y el seguimiento.

La necesidad de individualizar las intervenciones fue otra de las ideas desarrolladas durante el congreso. Elisa Blázquez, nutricionista clínica, y el Dr. Álvaro Campillo, especialista en cirugía general y digestiva del Hospital General Universitario Morales Meseguer de Murcia, analizaron la pérdida de peso mediante un protocolo avanzado de 360 grados.

Los ponentes señalaron que el control del peso requiere prestar atención a la composición corporal, el apetito, el metabolismo de las grasas y los carbohidratos, la microbiota y la inflamación crónica de bajo grado. «No podemos simplificar todo a una suma o una resta. El metabolismo no funciona como una simple ecuación matemática«, advirtieron.

Desde esta perspectiva, la farmacia comunitaria puede contribuir al seguimiento de las personas que necesitan perder peso mediante el consejo profesional y una atención adaptada a sus circunstancias.

La microbiota, otra oportunidad para el consejo farmacéutico

La relación entre microbiota y metabolismo ocupó otra de las conferencias, impartida por Pilar Casanovas, farmacéutica especializada en microbiota, micronutrición y fitoterapia.

Casanovas examinó la conexión de los microorganismos intestinales con distintos órganos y sistemas del organismo, así como su posible implicación en el desarrollo de la obesidad.

En cuanto a la intervención farmacéutica, señaló la importancia de identificar las necesidades reales de cada paciente, promover una alimentación variada y rica en fibra, fomentar la actividad física y el descanso, y asesorar sobre el uso adecuado de las soluciones bióticas. La derivación a otros profesionales sanitarios ante signos de alarma o enfermedades no controladas constituye otra parte de esa atención.

La segunda edición de NutriCOFM dejó así una idea compartida entre la inauguración institucional y las sesiones científicas. El asesoramiento nutricional desde la farmacia necesita formación, evidencia científica y coordinación sanitaria, tanto para ayudar a prevenir enfermedades como para acompañar a los pacientes que ya requieren tratamiento y seguimiento.

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