Vivir más años no significa necesariamente querer hacerse mayor. Ocho de cada diez españoles consideran importante vivir el mayor tiempo posible, pero el 62 % reconoce que le preocupa envejecer. Es una de las paradojas que recoge el STADA Health Report 2026, presentado este martes en Madrid. El informe, que alcanza su duodécima edición, analiza los hábitos, las preocupaciones y las expectativas de 20.000 personas de 20 países europeos en relación con su salud.
En la presentación participaron Mar Fábregas, head of Iberia y directora general de STADA España; Boticaria García, farmacéutica y divulgadora sanitaria; y Manel Esteller, oncólogo e investigador especializado en epigenética. Los tres pusieron el foco en uno de los grandes desafíos de las próximas décadas. No basta con aumentar la esperanza de vida. El objetivo es llegar a edades avanzadas con salud, autonomía y calidad de vida.
Para Fábregas, los resultados permiten conocer mejor las necesidades de una población cada vez más envejecida. “Nuestro compromiso es contribuir, desde la prevención y los tratamientos, a que las personas puedan vivir más años, pero, sobre todo, vivirlos mejor”, afirmó.
El miedo a perder autonomía
¿Qué preocupa realmente a los españoles cuando piensan en hacerse mayores? Por encima de todo, el deterioro cognitivo, incluidas enfermedades como el alzhéimer, que inquieta al 69 % de los encuestados. Le siguen la posibilidad de necesitar cuidados de otras personas y los problemas físicos, ambos con un 68 %. El 65 % teme desarrollar enfermedades y el 51 %, convertirse en una carga para su familia.
Las diferencias entre hombres y mujeres son considerables. El 69 % de las mujeres manifiesta preocupación ante el envejecimiento, frente al 55 % de los hombres. Por comunidades autónomas, Navarra registra el porcentaje más elevado, con un 71 %, seguida de Aragón y Canarias, ambas con un 68 %.
Sin embargo, esta inquietud convive con una mayor disposición a adoptar hábitos saludables. El 83 % de los españoles estaría dispuesto a reducir el consumo de azúcar y dulces para vivir más años. El 79 % renunciaría a la comida rápida y el 78 % disminuiría el consumo de alcohol.
La prevención empieza a ganar peso. El porcentaje de personas que acude a revisiones preventivas ha aumentado del 58 % en 2023 al 64 % en 2026. Una evolución que refleja un mayor interés por cuidar la salud antes de que aparezcan los problemas.
La IA entra en las consultas de salud
La inteligencia artificial ya forma parte de la manera en que muchos ciudadanos buscan información sobre su salud. El 59 % de los españoles utiliza herramientas de IA para cuestiones sanitarias, cuatro puntos por encima de la media europea. Además, el 86 % se muestra abierto a que esta tecnología desempeñe algún papel en su atención sanitaria.
Entre las ventajas que identifican los encuestados figuran la posibilidad de obtener diagnósticos más rápidos, mencionada por el 45 %; ayudar a los médicos a mantenerse actualizados con los últimos conocimientos, con un 39 %; y facilitar el acceso a los servicios sanitarios, con un 33 %. Por su parte, el 65 % aceptaría recurrir a la IA para el seguimiento de enfermedades crónicas.
Su implantación, no obstante, no implica que los pacientes quieran prescindir del contacto humano. Nueve de cada diez españoles prefieren las consultas médicas presenciales y el 83 % considera que la inteligencia artificial no reducirá la importancia de los profesionales sanitarios.
El informe identifica diferencias en el uso de estas herramientas. Las mujeres recurren a ellas con mayor frecuencia que los hombres, un 62 % frente a un 55 %. Sin embargo, ellos muestran una confianza ligeramente superior en los diagnósticos basados en IA, con un 47 % frente al 44 % de las mujeres.
Por comunidades autónomas, Castilla-La Mancha encabeza su empleo para cuestiones de salud, con un 74 %. Le siguen la Región de Murcia, con un 66 %, y Canarias, con un 62 %.
Las listas de espera preocupan
La longevidad plantea retos que van más allá de los hábitos individuales. El envejecimiento de la población obliga a preparar los sistemas sanitarios para atender a un número creciente de personas con enfermedades crónicas y necesidades asistenciales prolongadas.
Aunque el 62 % de los españoles está satisfecho con su sistema sanitario, existen preocupaciones importantes. La escasez de profesionales y las largas listas de espera constituyen el principal reto para el 78 % de la población.
De hecho, el 67 % considera prioritario reducir las listas de espera mediante la incorporación de más profesionales sanitarios. Este porcentaje supera en nueve puntos la media europea.
Los resultados del STADA Health Report 2026 dibujan una sociedad que aspira a vivir más, pero que teme perder independencia y calidad de vida. Una población dispuesta a incorporar nuevas tecnologías a su cuidado sanitario, aunque sin renunciar a la relación directa con los profesionales.
El desafío no consiste únicamente en prolongar la vida. Pasa por reforzar la prevención, mejorar el acceso a la atención sanitaria y conseguir que los años ganados sean años vividos con salud.
